Este tipo de masajes se recibe con ropa puesta, lo más cómoda posible y no se utiliza ningún tipo de crema o aceite, además no se utiliza camilla si no que se da sobre futón. El masaje se basa en la combinación de presiones ejercidas con los pulgares, las palmas de las manos, los codos y antebrazos, los pies o las rodillas con estiramientos basados en posturas de Yoga. Se podría decir que este masaje es algo muy cercano a una clase de yoga en la que el alumno o en este caso el masajeado no tiene que hacer nada, el masajista hace todo por él, presionando, estirando y torsionando el cuerpo del receptor para que reciba todos los beneficios del masaje. Durante la sesión se pueden utilizar técnicas de respiración y meditativas, los beneficios de este masaje se sienten tanto a nivel físico como mental, algunos de ellos son

  1. Combaten el dolor de cabeza, dolores de espalda
  2. Reducen la inflamación
  3. Mejoran la circulación linfática
  4. Facilitan la eliminación de toxinas
  5. Mejoran la calidad del sueño
  6. Aumentan la movilidad articular
  7. Mejoran la flexibilidad de músculos, ligamentos, tendones y fascias
  8. Eliminan los atascos energéticos
  9. Permiten la liberación emocional del paciente
  10. Mejora de la funcionalidad del sistema nervioso
  11. Regulan las funciones endocrinas
  12. Favorecen el tono muscular
  13. Mejoramiento de la postura y aumento de la flexibilidad en general
  14. Mejoran el funcionamiento de los órganos internos.
  15. Facilitan la capacidad de sentir la conexión con el cuerpo, mente y espacio.
  16. Relajan y facilitan las relaciones interpersonales.
  17. Equilibran y restablecen la fuerza vital que fluye por nuestro cuerpo.
  18. Favorecen y facilitan la relajación física y mental.
  19. Colaboran en la activación del metabolismo.

Recomendaciones específicas para:

  • Dolores musculares debidos a contracturas y tensiones nerviosas.
  • Dolores articulares debidos a posturas y movimientos incorrectos, artrosis y artritis.
  • Deformaciones de la columna como lordosis, cifosis y escoliosis.
  • Falta de flexibilidad o tono muscular.
  • Nerviosismo y dificultades de relajación.